El lanzador dominicano Ubaldo Jiménez dijo sentirse grandioso en su primera sesión de bullpen en el campo de entrenamientos de los Indios de Cleveland en Goodyear, Arizona.
La tribu abrió formalmente el miércoles su campamento para lanzadores, receptores y jugadores lesionados, pero Jiménez ha estado en los alrededores desde la semana pasada.
“Todo nitido, gracias a Dios”, dijo Jiménez sobre su estadía en el montículo. “Estaba ciento por ciento, la recta estaba corriendo sin ponerle mucho esfuerzo. Solamente tiré rectas y cambios”, agregó.
“Es la primera vez en mucho tiermpo que la recta estaba caminando bien sin el temor de que me doliera algo”, dijo Jiménez, quien sufrió una serie de contratiempos al principio de la temporada pasada, cuando tuvo una miserable regresión en sus estadísticas con relación al año anterior.
Jiménez ganó 19 partidos, tuvo efectividad de 2.88 y lanzó un No-Hitter con los Rockies de Colorado en el 2010, pero en el 2011 cayó a 10-13, 4.68, incluyendo 4-4, 5.10 después que llegó a Cleveland procedente de Colorado.
“Lo primero fue que me lesioné de un dedo, luego de una pierna y entonces el hombro sufrió por estar protegiendo el dedo y la pierna. El hombro se fatigó y le estaba poniendo demasiado esfuerzo”, dijo Jiménez sobre las principales razones del pobre desempeño de la temporada pasada.
“Pero ahora me siento saludable y preparado para rebotar y ser el real Ubaldo Jiménez”, dijo.
“Hoy mismo pude haber lanzado todos mis pitcheos, pero decidí irme con rectas y cambios para no forzar el brazo”, apuntó.
Jiménez, de 28 años, tiene marca de 60-49 y efectividad de 3.73 en seis temporadas en las ligas mayores. Antes del resbalón del 2011, había mostrado una curva ascendente en su desarrollo, con 12, 15 y 19 victorias, desde que se estableció como abridor regular de los Rockies.
Fuente:
Listín Diario – El Deporte