Lo malo fuera, y no es el caso, que Temístocles Montás intentara subordinar los intereses del gobierno o de su partido a una candidatura presidencial que luce extemporánea.
Y aún en ese caso, se entendería que empiece temprano para acortar distancia con Leonel Fernández, que aparece como principal aspirante a la nominación de su partido. Y más aún, que trate de elevarse sobre la legitimidad de un principio que nadie le puede regatear: La alternabilidad en el poder.
Temo Montás tiene legítimo derecho a colocarse en la sucesión presidencial de su partido. Los demás, incluyendo a Leonel y a Danilo, tienen méritos partidarios bien ganados en el fragor de 40 años de lucha en el peledeísmo… Pero ninguno de los dos tiene más méritos que él, que Temo.
Junto a Felucho Jiménez, Temo formó parte de la cuarteta que integraron también Danilo y Leonel –en ese mismo orden– para producir un cambio difícil que permitiera relevar al profesor Juan Bosch, ostensiblemente enfermo, del liderazgo activo del partido a partir de 1994.
Ese mismo año lograron imponer una corriente que postuló a Leonel como compañero de fórmula electoral de Bosch, cuando ni siquiera el propio Leonel se consideraba con méritos suficientes para ello.
Pero de esa forma quedó implícito que el relevo se produciría de forma natural y que el partido se liberaba de una eventualidad siempre al acecho: la llegada de un extraño a coger los mangos bajitos…
Como ocurrió, por ejemplo, en las elecciones de 1990 que un capricho del líder por poco eleva al pináculo de la gloria a un desconocido en el partido, el empresario santiagués José Francisco Hernández, sacado por Bosch de la chistera para ponerlo de candidato vicepresidencial en unos comicios que el PLD estaba llamado a ganar.
Temo es de adentro
Temístocles Montás pertenece a la generación intermedia del peledeísmo… No es del grupo de viejos que abandonó principalía en el PRD para irse con don Juan a la aventura de formar un nuevo partido, pero estuvo ahí desde el nacimiento del PLD.
Él y toda su familia se vincula- ron a ese partido participando de forma activa en su largo proceso de consolidación cuando nadie le confería ninguna posibilidad electoral. Junto a sus hermanos y un grupo muy reducido de jóvenes, formó el primer comité provincial y municipal del PLD en San Cristóbal.
En la Universidad Autónoma Temo se distinguió entre los profesores más jóvenes por su trabajo político a favor de Bosch y el PLD, y cuando muchos se sintieron tentados de irse al gobierno cuando Antonio Guzmán ganó las elecciones en 1978, Temo resistió tentaciones y mantuvo sus vínculos con Bosch hasta que se fue a España a continuar un doctorado en Química.
De regreso al país, Temo trabajó consistentemente en el PLD y fue ganando espacio a nivel de los organismos por su gran trabajo en los cuadros intermedios y académicos, ingresando luego al Comité Central y luego al Comité Político.
En esos años de dura oposición al gobierno, Temístocles Montás estuvo muy cerca de Leonel y de Danilo, con quienes formó un equipo invencible que derrotó en la contienda interna del 96 a dos veteranos del jurásico boschista, Euclides Gutiérrez y Norge Botello.
La principalía peledeísta de Temístocles Montás, no es cosa nueva… Ni a nadie debe alarmar que aspire a ser el candidato de su partido.
Rabiosamente honesto
Uno de los peledeístas más honestos y pulcros en el manejo de fondos públicos es Temo. En los casi 13 años de gobierno que lleva su partido ha estado en la principalía de mando…
Pero en un país con tanta propensión a la denuncia alegre, a nadie se le ha ocurrido jamás acusarlo de una sola acción deshonesta ni decir que hizo valer su influencia para beneficiarse él o su familia de tal o cual coyuntura.
En el primer gobierno de Leonel le correspondió encabezar el proceso de capitalización de la industria eléctrica que involucró operaciones financieras por miles de millones de pesos, y se desempeñó con la debida corrección.
Posteriormente, y desde entonces, Temo ha estado al frente primero de la secretaría Técnica de la Presidencia y luego del Ministerio de Economía, posiciones muy próximas a los presidentes Fernández y Medina.
Su propuesta, si es que ciertamente ya la ha formulado, no debería escandalizar a nadie en el país… Mucho menos a los peledeístas. Porque al final del día, sea o no candidato, él terminará teniendo la razón…
“Es necesaria la alternancia en el poder”.
¡El asunto es cómo lograrla…
Y con quién!
Fuente:
Listín Diario – La República