En medio de una música suave que alimentaba el espíritu y el calor de decenas de personas en búsqueda de libros cristianos y biblias, fue clausurada el domingo la XXIV entrega de la Feria del Libro Católico, realizada en la Casa San Pablo, en la avenida Rómulo Betancourt de la capital.
En horas de la mañana el ambiente se notaba acogedor y los feligreses continuaban llegando a las cómodas instalaciones del evento. La feria se organizó con el lema “Un libro abierto es un amigo que espera”.
Entre los diferentes cubículos que allí ofrecieron sus servicios al público se encontraban la Congregación de Siervas de la Divina Misericordia, Centro de Difusión Casa San Pablo, Fraternidad Mercedaria del Santísimo Sacramento; las Librerías Paulina, Testimonios, Sígueme, Emiliano Tardif, Grupo del Mar y Matrimonio Feliz.
En estos kioscos se podían adquirir libros de cuentos, fábulas, rompecabezas para niños, como también catecismos, novenas, ejemplares en tópicos como la fe, la integridad espiritual, los valores, historia de la iglesia, sanación interior, testimonios y formación evangélica católica para los más adultos, así como una diversidad de detalles cristianos, rosarios, pulsas, decoración para el hogar, entre otros.
Al ser consultados algunos encargados de stands, comunicaron que los libros más vendidos fueron la Biblia, el catecismo, Diario de Santa Faustina y Cartas de Santa Sor Faustina, además de los libros del Papa emérito Benedicto XVI, “Jesús de Nazaret” y “La infancia de Jesús”.
Sin embargo, estos sostuvieron que la feria, en comparación con años anteriores, no fue tan exitosa, a su juicio, debido a la crisis económica que afecta al país.
Aporte social
La coordinadora del montaje de la actividad, Silvia Risk de Pereyra, dijo, empero, que lo económico no es lo más importante. “Esta feria no solamente evalúa lo económico, sino más bien el aporte que hacemos a la sociedad de unirnos todos, para que la familia pueda tener un acceso directo a la literatura católica, libros que fomenten los valores cristianos y morales, porque estamos en el año de la fe”, explicó.
A su juicio, este año el evento religioso rebasó sus expectativas, y la elección del papa Francisco tuvo que ver con ello, ya que, según contó, movilizó una gran cantidad de feligreses. Indicó que cada año la feria se realiza justo antes de la Semana Santa, para invitar a la ciudadanía a la preparación y a la conversión.
ATRACCIONES DURANTE EL EVENTO CULTURAL
Risk informó que más de 3,000 personas visitaron cada día la feria en la Casa San Pablo, donde se presentaron los predicadores Salvador Gómez y Saulo Hidalgo, y se efectuaron actividades juveniles, infantiles, conciertos y karaokes.
Además, se pusieron en circulación seis obras, de monseñor Ramón de la Rosa y Carpio, Johnny Pacheco, Josefina Ureña, y otros. Un juego parecido al de parché se robó la atracción del público, según narró Juan Manuel Jiménez, basado en citas bíblicas, con el objetivo de motivar a la familia a leer y estudiar este preciado libro.
En tanto, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santo Domingo, monseñor Amancio Escapa, dijo que la actividad fue preparada con mucha ilusión para el disfrute de los visitantes. El sacerdote consideró que el nuevo papa Francisco está rompiendo todos los moldes, tras calificarlo como ”muy humano; justo lo que estamos necesitando y esperamos que siga así. Tenemos que pedir mucho por él y ayudarlo en lo que podamos
Fuente:
Listín Diario – La República
