El valor de una mujer
María Marichal. Por haber renunciado a tus sueños para cumplir los nuestros, por siempreestar presente, hoy queremos decirte ¡gracias por tantos años de entrega ydedicación! ¡Como mujer vales un millón! Soledad, Cristina, Ilonka, Raisi y María José. Soledad Castillo
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Santo Domingo.- No entendí el afán de muchas mujeres por ocultar su edad hasta que crecí y me di cuenta de lo que significaba aparentar o tener más de “x” cantidad de años para una mujer.
A pesar de que tanto las fuerzas como la juventud sobren, en esta sociedad el no tener veinte años es razón suficiente para descalificarte, tanto en el ámbito laboral como en el personal.
Si estás sin hijos y no estás casada a esta edad dicen que eres una solterona; si tienes hijos o eres casada estás “fuera de combate”.
Mientras que los empleadores buscan chicas frescas, jóvenes, sin problemas, de buena presencia, con la paradójica condición de que tengan vasta experiencia en el área en que solicitan.
Hombres, empleadores y la sociedad en general quiere esbeltas, graciosas, impecables y coquetas representantes del sexo femenino como esposas, empleadas, compañeras, hermanas, amigas, hijas, como si se tratara de un casting para una novela, donde es necesario que la protagonista sea perfecta.
Me cuesta entender cómo es que mientras más una mujer acumula méritos en su vida, ante la sociedad va disminuyendo su valor por cuestiones estéticas e idealistas.
Me pregunto ¿qué mérito habrá en ser bella e inexperta?, me pregunto porque esas cualidades logran superar el sacrificio de una mujer que trabaja dentro y fuera de su casa, que hace de su familia su prioridad, que cuida de sus hijos con esmero, que se esfuerza por ser un buen soporte para su pareja, la razón de su progreso, no de su involución, que administra con cuidado los ingresos económicos de la casa, dándole prioridad a las necesidades de la familia, relegando a un segundo plano su coquetería natural, sus caprichos o satisfacciones.
Estas son las mujeres de verdad, las que merecen que exista un 8 de marzo para celebrar su femeinidad, su valor, sus aportes. Son las que han motivado a quienes nos han enviado fotos y mensajes durante toda una semana, a reconocer su labor y agradecerles todos sus sacrificios. Para felicitar a estas grandes mujeres no hace falta que el calendario marque una fecha en específico, lo importante es recordarles cada vez que podamos que son importantes, que los años no les quita su valor y que sus esfuerzos valen la pena. A todas ellas: ¡felicidades!
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