PUNTA CANA.- El océano irradia un color azul turquesa brillante como si tuviese reflectores debajo de la superficie. Un oleaje suave golpea la arena, sin apuro por llegar hasta las idílicas palmeras.Esa vista podría ser disfrutada desde cientos de residencias de lujo, pero no hay huéspedes. Tampoco hay techos. Afuera hay prolijas pilas de tejas rojas. El viento sacude las puertas y los papeles de diario que cubren las ventanas.La construcción del centro de vacaciones Cap Cana, un complejo que incluye decenas de hoteles, tres campos de golf y un embarcadero, es víctima de la crisis financiera mundial, la cual se ha hecho sentir con particular fuerza en la industria turística del Caribe. Cap Cana despidió a 500 empleados el mes pasado, luego de que Lehman Brothers se declaró en bancarrota y no pudo conseguir un préstamo de 250 millones de dólares.Las conversaciones para renegociar un préstamo de 100 millones de dólares a corto plazo fueron suspendidas la semana pasada y se anticipan m… Leer Mas